sábado, 9 de mayo de 2020

RUPERTINO

He imaginado su muerte de distintas maneras, y lo más placentero: Todas ejecutadas con mis manos.Disfruté al verlo con la desesperación de quien bajo el agua lucha por su vida, lo sentí temblar cuando el fuego lo cocinaba al visualizarlo como una ternera a la llanera. En varias ocasiones me sentí feliz al despojarlo de su colorido ropaje y gocé mucho más al hacerlo de manera lenta, paso a paso, hasta dejarlo en su indefensa desnudez al no poder defenderse con su parloteo, de la verguenza y el ridiculo. Su garritar repetido y monocorde ha sido la principal razón para que en la vigilia o en el sueño, con la impresión de que todo es real,lo sienta morir entre mis manos con un pataleo inutil.

Rupertino fue la ultima adquisición de los Altamira Alandete, quienes llegaron al vecindario procedentes de Medio Paso y hoy son mis vecinos.  Ademàs de sus muebles y enseres, trajeron una especie de Arca de Noé, con palomas en su palomar; un gallo que no nos permite conciliar el sueño; las gallinas con su incansable cacareo; los perros anunciando con sus ladridos toda clase de presencias; los maullidos del gato llamado El Mono, que confundimos con un integrante de la familia; una pajarera con aves canoras y bellas; un acuario con peces inquietos de distintas características; y veinte morrocollas que no molestan a nadie.

Todo lo han remodelado. Desde que se mudaron hasta la fecha, los trabajadores entran y salen a cualquier hora y Rupertino que todo lo observa, habla, silva, canta, chifla, llora, ríe, fuera de un generoso surtido de palabras groseras que utiliza según la ocasión. También acompaña, a veces más entonado que ellos, a los cantantes de las papayeras, conjuntos vallenatos y grupos de millo que algunos sabados amenizan las parrandas, junto a los golpes de las fichas de dominó y los gritos de los jugadores cuando ahorcan el doble seis al ritmo de la musica de turno.

Nos hemos acostumbrado a  esto gracias a las novenas realizadas a la Divina Misericordia  y las charlas de convivencia y respeto que escuchamos en el Salon Parroquial. Pero Rupertino es otra cosa. Ese pajarraco, que hace sentir tan ufanos a los Altamira Alandete, quienes no se cansan de repetir lo fino que es ese loro, porque tiene el pico blanco y una especie de mechón parecido a una hirsuta cresta, que para ellos es la garantía de su sangre azul. Ese Rupertino, ese Rupertino, me enferma, no lo soporto.

Se jactan al enumerar el salmódico repertorio de ese pajarraco: ¡Doctor, doctor! ¡me muero doctor!, ¡yo soy Ruperrrr!, ¿dònde está mi comida, ah? Y los dueños  se creen en lo alto de la ola cuando explican que el señor Altamira llegó una vez pasado de copas y al no encontrar su comida sobre la mesa gritó: ¿Dónde está mi comida ah?. Rupertino desde ese momento incluyó esta pregunta al lado de:  Ñerda Junior, perdiste otra vez, ¿Dónde está mi comida ah?, ¡Ruper, Ruper!, ¡doctor, doctor, me muero doctor!. Este bla bla bla, escuchado durante veinte horas diarias me tiene enloquecida. Sólo pienso en ver ante mí el cadáver de Rupertino. 

Esta mañana al escuchar las voces de grandes y chicos, al gallo a las gallinas, los perros, el gato ladino no maulló, las palomas no salieron del palomar y el nombre de ¡Rupertino, Rupertino! repetido a gritos, me hicieron pensar que se había escapado, luego concluí en que ese animal podía tener todos los defectos pero no tenia nada de ingrato y nada de bobo, él sabía que estaba cobijado bajo un buen árbol, y los Altamira Alandete lo adoraban. Puede decirse que era el escudo de la familia.

Me siento triste, porque después de seis meses de soñar y planear al borde de la desesperaciòn por el garrir interminable de ese loro con su saboreada muerte entre mis manos, amaneció tieso dentro de su jaula que permanece asegurada con un fuerte candado. Asombra que ese peligroso pajarraco que con su pico blanco destruía los alambres más gruesos, las mallas más garantizadas, que solo el hierro pudo detener, amaneciera muerto sin sus preciosas plumas que los Altamira Alandete jamás tocaron porque las garras de este pequeño monstruo gritón no se los permitía. Lo curioso es que no se encontró una sola de ellas en los alrededores. Parece increible, pero una inesperada lagrima se deslizó veloz por mi mejilla derecha ( el lagrimal izquierdo lo tengo obstruido) ante el desnudo cuerpo de Rupertino. ¿muerto él, en quien descargaré mi odio y mi amargura?. Pensé en lo cierto de aquella frase:  "Cuando el enemigo desaparece lo extrañamos".

Con incontrolable curiosidad arrimé la escalera metalica a la paredilla y posesionada de mi mejor rol de actriz frustrada, con la falsedad a flor de piel pregunté: "¿Qué le pasó al lorito?" Casi no reconocí mi voz, tenía una entonación tan dolida y tan preocupada que creí en la otra Rosa, el otro que todos llevamos dentro. La abuela Altamira respondió: "Vecina sabemos cuanto quería usted a Rupertino. Siempre preguntaba por él, nos venimos del pueblo para salvarlo, él la adoraba aunque usted no lo crea. No lo notó pero algunas veces él decía: ¡Rosa, Rosa!, ¡Ruper, Ruper!, a los loros les fascinan los nombres con R" ."Como le decía, estoy segura que la bruja del pueblo que no lo pudo matar allá porque salimos a tiempo, por medio de un hechizo o una brujería lo mató anoche y se llevó las plumas; esa bruja es de las buenas, pero yo sé que las brujas buenas en su oficio viven y mueren arruinadas. Créame por pura envidia lo mató. Yo también tengo mis secretos al igual que usted, le aseguro que esto no se queda así". Luego musitó: " ¡Te lo juro Rupertino!"

No sé si reír o llorar al saberme inocente de la muerte de ese pajarraco. No conozco a la bruja del pueblo, pero la voz y la actitud de la abuela Altamira me preocupan, eso de que tiene sus secretos y cree que yo tengo los míos es serio. De brujas es mejor no saber. Esto lo pienso mientras bajo de la escalera. Entro a la casa y al pasar por la cocina, me parece ver el piso vestido con plumas verdes, rojas y amarillas de diferentes tamaños y escuchar el conocido garrir: "¡ Rosa, Rosa!, ¡ Ruper, Ruper!, ¡doctor, doctor, me muero doctor...!". 

ROSA PEÑARANDA CASTILLO, autora, miembro fundadora del grupo literario El Edén. Barranquilla Colombia.                                               .             

viernes, 8 de mayo de 2020

El último fumador

Después que Bienvenido Suarez, hizo cuenta en su pequeña sumadora de la cantidad de cigarrillos que había consumido en su vida. Dos cosas le atormentaron en ese momento: Encender el ultimo cigarrillo de todos los que había guardado y la certeza de que pronto iba a morir. Pues de sus 55 años vividos, una tercera parte se había esfumado con el humo.

Su rostro pálido y arrugado daba muestras al parecer de una vejez prematura.

Semanas antes, las autoridades sanitarias del distrito donde vivía, expidieron un decreto que prohibía la venta y consumo de tabaco. La violación a la norma sería castigada con una alta suma de dinero, cierre total de los establecimientos y pena carcelaria al infractor. La medida fue tomada a raíz de los altos indices de muerte.

Suarez, al intuir que pronto vendría la escasez y con ello una inminente avalancha especulativa, compró una cantidad considerable de provisión, mientras todo llegaba a la normalidad. -Según sus palabras-.

Pero los meses transcurrieron, sin que fuera levantada la medida y para colmo, el decreto fue convertido en ley. Informado de la situación y viendo como disminuía la existencia que había guardado celosamente en el techo de su casa, Suarez cayó en una crisis nerviosa, razón para que fuera remitido a una clínica de reposo.

Recuperado, decidió llevar a la práctica, la idea que había cocinado durante el tiempo que estuvo recluido: "estos miserables burócratas de doble moral, no se saldrán con la suya" - comentó a sus amigos-.

Entonces organizó el "Frente Común de Fumadores", arrastrando a millares de inconformes, quienes hervían al escuchar las arengas de aquel improvisado agitador.

Por aquellos momentos, la ciudad estaba en caos. La clase obrera, la masa estudiantil, industriales, comerciantes, y uno que otros infiltrados, se habían unido a la causa. El alcalde, en vista  que el problema se agravaba, y se le  salia de las manos, sacó a la calle  la fuerza publica, para controlar a los revoltosos. ¿El resultado?: Suarez fue detenido por el delito de sedición.

De regreso en casa, la familia, en cabeza de su esposa, le pidieron dejara de luchar por aquella "estéril aventura" y era más urgente  visitar  un oncólogo, ya que podía estar enfermo por su adicción al tabaco.

La reprimenda lo puso a pensar; "¿y si tengo cáncer pulmonar, que será de mi y de mi familia?". A regañadientes se hizo examinar.

Pocos días después, había llegado la hora de saber la verdad, sentado y ansioso esperaba el resultado frente a la ventanilla del hospital.

Los minutos eran eternos para Suarez. A su lado vio pasar  dos hombres que iban acostados en diferentes camillas. Uno llevaba un tubo grande de oxigeno, conectado a una mascara para respirar. El otro, mostrando un dolor tormentoso, emitía gritos como alaridos que retumbaban en las paredes del pasillo. La siniestra escena, capaz de conmover al mas apacible de los humanos, tanto lo compungió que no tuvo el valor para esperar los resultados.

Próximo a cruzar la carretera, Suarez con los ojos acuosos y la mirada extraviada, parecía ignorar las incesantes hileras de vehículos que se desplazaban a gran velocidad; aun llevaba en sus dedos temblorosos el ultimo cigarrillo que a él, y a la ciudad le quedaba.

"Déjalo ahí", dijo una mujer con voz sollozante al enfermero, quien lento empujaba una silla de ruedas. Entonces, Suarez con el rostro hundido sobre su pecho, quizás recordaría el primer cigarrillo que fumó en su adolescencia.

Sobre el escritorio del despacho del hospital, unos diagnósticos decían: Paciente con paredes negras en los pulmones; el otro: Paciente con esquema cerebral.


Autor: Orlando Logreira Z. Miembro fundador del grupo literario "El Edén" Barranquilla Colombia.

jueves, 26 de noviembre de 2015

ESA CALLE


Por esa calle llena de recuerdos
el niño que cabalga
sobre un caballito de madera
derriba a su paso
las barreras formadas
por el olvido, el tiempo y la lejanía
para encontrarse cara a cara
con la edad llamada infancia.

Esa calle que no posee manecillas
que señalen el desespero
permite que las mañanas
llenas de juegos y luz
y las tardes con un sol que se duerme
pinten la retina del niño
con los imprecisos colores 
de la lluvia y de la noche.

Esa calle se inquieta
no reconoce al jinete
no es el niño, no es el hombre
es solo una sombra ciega
que galopa afligida
porque quiere olvidar
y no sabe qué hacer
con las riendas que bailan en sus manos.

ROSA PEÑARANDA CASTILLO. Autora, miembro fundadora del Grupo Literario El Edén. Barranquilla Colombia. Este poema fue publicado en la Revista Poemario, No.11. pag,7.Nov. 2015. 



HAY RINCONES

Hay rincones
que solo sirven en la vida
para guardar un secreto
para mostrar una foto
para quemar un recuerdo.

Hay rincones
que no llevan fechas
que nacen sin nombre
y conducen por
direcciones erradas.

Hay rincones
que no tienen calles
ni puentes, ni andenes, y
sí una puerta
para que el luto y el duelo
no hagan nidos en el alma.

Hay rincones con fragancia de otoño,
y el furor del mancebo
como leña en el fuego

Y existe uno, de grandes relojes,
que un día, un funesto día
a su rincón nos llama.

ORLANDO LOGREIRA. Autor, miembro fundador del Grupo Literario El Edén. Barranquilla Colombia.Este poema, fue publicado en la revista Poemario No.11,pag.18.Nov.2015.

EN EL MAR

                                                                   Si la poesía, como la filosofía,
                                                                   no nos dan fuerza para luchar
                                                                   y vivir, entonces, no es más
                                                                   que vana palabrería.

                                                                                                  ( ALCÓN)


La mar procelosa,
la noche en tinieblas,
los vientos azotan
mi barca al pasar.
Con pulso seguro
conduzco esa nave,
imagen del hombre
en su arduo bregar
¡ Qué importa la noche,
qué importan los vientos,
qué importa la roca
que impide cruzar!
si el hombre es la cumbre,
conciencia del cosmos
y no hay fuerza alguna
que ataje su andar.

Alberto Contreras Mercado, autor, miembro fundador Grupo Literario El Edén, Barranquilla, Colombia. Este poema fue publicado en la revista poemario N° 11, Noviembre 2015.

sábado, 14 de noviembre de 2015

LOS VIAJES INTERPLANETARIOS.

A raíz del pronunciamiento hecho por la Nasa, en el sentido de dar por terminada la etapa de los transbordadores espaciales, argumentando que la estación orbital estaba concluida, a la vez que invitaba a la empresa privada para que fabricara las futuras naves que se encargarían de hacer los viajes interplanetarios, se produjo en un sector una conmoción mayor que la producida con la llegada del hombre a la luna a bordo de la nave Apolo XI.

Los grandes magnates, que dominan el comercio, la industria, la banca, el petroleo, los minerales preciosos, la salud y la calidad del aire que respiramos el resto de los humanos, comenzaron reuniones secretas de carácter urgente. Ante sus ojos se abría el gran filón. Una montaña de oro más alta que el pico del monte Everest. Con la rapidez propia con que estos señores actúan, les es muy fácil ponerse de acuerdo siempre que el asunto pueda conmoverles el corazón, como es el dinero y la ganancia sin limites, iniciaron los planes para convertir en realidad los Viajes Interplanetarios.

Sobra decir, que estaban unidos todos los millonarios del mundo. Aquí no existían fronteras de ninguna clase. Se contrataron los mejores científicos, técnicos,físicos,químicos, en una palabra: Lo mejor de la ciencia y la inteligencia,para cuyo fin de encontrarlos, no importó si eran de un país desarrollado o de las más miserables aldeas: asiática, africana o suramericana. Por primera vez, se habían superado esas "pequeñas diferencias".

El plan se estructuró en dos etapas: La primera consistía en la construcción de unas naves que reemplazarían a los viejos y obsoletos transbordadores, con una tecnología más avanzada y segura.
Estas naves se encargarían de llevar a los turistas a las estaciones orbitales.Y otras que se dedicarían al transporte de cargas y suministros de toda naturaleza.

La segunda etapa tendría como objetivo el transborde de los turistas a otras naves, las cuales jamás conocerían la tierra. Estas naves tendrían un diseño especial, en forma de platillos. Pues la experiencia ganada en los avistamientos de los llamados Ovnis, y las practicas realizadas en laboratorios, indicaban ser la forma más apropiada, para el diseño de dichas naves: Ejercían menos resistencia a los elementos y se manejaban eficazmente al momento de evadir obstáculos, que en el sistema planetario son abundantes, y si a eso le agregamos la cantidad de escombros producidos por los humanos, esto se vuelve abrumador.

Solucionados estos "pequeños" problemas de carácter técnico, de diseño, energía, gravitación, agua, alimento y otros-Es sorprendente la forma efectiva y rápida como estos señores resuelven los problemas e inconvenientes, mientras nuestros gobiernos terrenales, duran décadas para resolver el problema más elemental-. Además se decidió crear una entidad para manejar el emporio que se estaba constituyendo y la cual seria conocida simplemente como: LA EMPRESA.

Fueron creadas modernas y eficientes oficinas de mercadeo, venta y publicidad, en las cuales se anunciaban mediante bellas y sofisticadas modelos, los planes para que usted se inscribiera y ser incluido como candidato para participar en estos espectaculares tours.

Se garantizaba la seguridad, pues años de experiencia los hacían conocedores de las rutas más seguras y cortas para llegar al lugar escogido. Y además, su alta tecnología no había permitido el accidente de ninguna de sus naves.

Hasta el momento el primer destino era MARTE, pero ya se estaban elaborando planes, para conquistar otros planetas. Se estaban construyendo bases que permitieran partir desde allí, y el futuro era conquistar el misterioso y hasta entonces infinito universo interespacial.

La gran masa de terrícolas veía con admiración el desarrollo de estos viajes y en el fondo con un poco de envidia al saber que jamás llegarían a ser pasajeros de esas portentosas naves.

LA EMPRESA, pensando en el mayor goce y disfrute por parte de los afortunados viajeros, se mantenía haciendo constantes innovaciones: Presentaron unos estudios realizados por científicos de diferentes áreas, entre ellos psicólogos. Los resultados del mencionado estudio fueron ampliamente difundidos en los medios masivos de propaganda que tenían a nivel mundial. Se indicaba que debido a la ingravidez a que estaban sometidas las personas en el espacio-a pesar que nuestras naves están adecuadas para superar esa sensación, era imposible eliminarla del todo, lo que traía como consecuencia, y esto estaba soportado por el experimento realizado con mas de un ciento de monos, chimpancés, reptiles, aves,peces e insectos, todos llevados en parejas, que esa sensación producía una inconsciente indiferencia y perdida del interés entre las parejas. Situación por igual del macho y de la hembra.

Por esas razones, comprobadas en forma científica -inicialmente solo se tenían sospechas- pues se dieron casos de parejas humanas jóvenes, que habían terminado perdiendo el interés en su pareja durante el tours.

Igualmente, se informaba del estudio realizado paralelamente con el anterior con los mismos elementos, que siendo parejas, fueron enviados en forma separada. El cual demostró haberse producido un aumento en el amor y el deseo sexual entre ellos una vez volvieron a pisar nuestro planeta tierra. Lo cual también se ratificaba con testimonios fidedignos de parejas enviadas por separado.-Claro que nunca se dijo el tamaño de la encuesta- se alegaron razones de privacidad: Que los encuestados no querían se les mencionase. Además, los viajeros al espacio habían constituido una especie de club, muy selecto, y evitaban por todos los medios que la gente se enteraran de su viaje, diciendo que esto los ponía al descubierto de ser personas adineradas, con el consiguiente peligro para su seguridad personal. Política de privacidad muy respetada por LA EMPRESA.

Por consiguiente, LA EMPRESA, teniendo en cuenta los científicos resultados del dicho estudio, el bienestar de los viajeros, el aumento de su amor y felicidad, una vez de regreso a sus hogares, presentaba un nuevo plan de viajes. Este era un poco más costoso. Pero los beneficios del mismo lo compensaban.

Este nuevo y novedoso plan, muy promocionado, explicaba que las personas que quisieran tomar el mismo, si ya habían realizado otros viajes, tendrían un descuento del cincuenta por ciento-pero después del aumento respectivo, era prácticamente igual y no había ningún beneficio-.

Con este nuevo plan, consiguió LA EMPRESA el éxito definitivo de los viajes interplanetarios.
Las naves no daban abasto. LA EMPRESA tuvo que aumentar el numero de naves y de vuelos, y sin embargo, no era suficiente. Tuvo que recurrir a un expediente triste y doloroso para ellos: Establecer reserva de cupos, y en menos de seis meses, se tenían reservas para un año.

El aumento de vuelos, con pasajeros separados por sexo, no fue solo de los hombres. Por las mujeres, cada vez aumentaba más. Ellas alegaban no ser justo que los hombres conocieran ese planeta, mientras ellas se quedaban en casa esperando el regreso de ellos, quienes sufrían un cambio total: Se volvían silenciosos, retraídos, exhalaban profundos y dolorosos suspiros, añorando la oportunidad de realizar otro viaje para reencontrarse -decían- con su verdadero ser.
Aquello, era una locura.

Mientras: Médicos, psicólogos,siquiatras,sociólogos, y hasta chamanes y espiritistas consultados, intentaban dar una explicación al extraño fenómeno. La gente del común se preguntaban: Porqué tanto interés en viajar a un planeta, cuyas imágenes mostradas por LA EMPRESA, es de un paisaje sórdido, desértico, sin mares, sin vegetación. En una palabra la cara opuesta de nuestro bello planeta azul.LA EMPRESA, en su publicidad decía:" Ser precisamente ese contraste, lo que hacía a ese planeta interesante, misterioso y mágico" .

Estaba totalmente prohibido llevar cámaras fotográficas, de vídeos o teléfonos móviles. Ninguno de esos artefactos electrónicos de los que tanto nos ufanamos hoy en día y sin los cuales creemos imposible nuestra existencia. LA EMPRESA, decía, que esto distanciaba. Estaba comprobado en nuestro planeta y además desperdiciaba horas hermosas de descubrimientos y encuentro espiritual. Otro de los lemas publicitarios era: "Ten un encuentro con tu ser interior, alejado del mundanal ruido" Si algún avezado trataba de violar esta prohibición, solo conseguía arruinar su equipo, pues al volver a tierra, quedaba totalmente irrecuperable. Por esa razón, ningún viajero, podía mostrar imágenes, ni hacían comentarios.

Ante las nuevas circunstancias, LA EMPRESA, estableció nuevos requisitos. Ahora los viajeros debían someterse a un examen previo. La edad no importaba en su máximo, solo en el mínimo. Debían ser mayores de dieciocho años, demostrar espíritu de convivencia. Los largos viajes y la ingravidez espacial, pusieron de manifiesto cambios en las personas a este respecto. Debían expresar bajo juramento: Ser reservados, no padecer o tener síntomas de sonambulismo, ni hablar dormidos, cuidarse de no dar detalles de su viaje. Lo importante, decía LA EMPRESA, "Que cada persona, viva su propia experiencia".


Todo marchaba a las mil maravillas. Los socios de LA EMPRESA,tejían ambiciosos planes de expansión. Los más audaces proponían pensar en la colonización no ya de otros planetas, sino de otros sistemas estelares.

Pero al Diablo, que le gusta meter las manos en todo, aún cuando no lo invitan, se encargó de meter manos, patas, rabos y cuernos, en fin, todo su cuerpo. Sucedió que en la metrópolis de Nueva York, donde existe el mayor club de viajeros interplanetarios, estos decidieron un mal día, reunirse y hacer una fiesta particular, donde solo asistieran viajeros interplanetarios. Se hicieron presentes: Músicos, cantantes,-por lo que no fue necesario contratar grupos extraños- artistas de cine, T.V. políticos, traficantes de armas, de drogas, dueños del petróleo, de la masonería, deportistas retirados. Ö sea la flor y nata de los dueños del dinero mundial.

Fue una fiesta esplendorosa,fastuosa, animada. Se ingirió en grandes cantidades licores, de diferentes nombres y marcas y otras cosas más.

En horas de la madrugada, algunas personas mayores de edad, se fueron quedando dormidas, unos en sus sillones, otros, sobre las alfombras, en cualquier lugar. El sitio era amplio. Uno de los asistentes, un señor de apellido MacGregor, dejo escapar tímidamente unas palabras. Comenzó a contar las experiencias de su viaje interplanetario e intimidades del mismo. Manifestó en sus apartes, haber conocido un habitante nativo con quien sostuvo una emocionante relación personal.

Esta confesión, hizo soltar el nudo del lazo que amarraba la caja de los secretos. Todos se sintieron liberados del pacto secreto y comenzaron  a contar cada uno su experiencia personal: Otro dijo, haber conocido la chica más hermosa y ardiente que pudiera imaginarse. Una mujer en voz alta exclamaba, que los nativos de ese planeta eran excelentes amantes y solo esperaba la oportunidad de hacer otro inolvidable viaje. Un señor comentó, no se sabe si por efecto del licor o si fue realidad, -nos pareció un poco exagerado- haberse enfrentado en una lucha cuerpo a cuerpo con un león, y estos eran el doble del más grande en la tierra. Un hombre alto de mediana edad, repetía que jamás olvidaría los días  que paso junto al mar, acompañado de la sensual nativa de ojos negros, que se convirtió en su guía.  y así, cada uno fue contando su experiencia.

Unos periodistas que se habían infiltrado en la previa sin ser vistos. Aprovecharon la oportunidad. Tomaron fotografías, grabaron los comentarios, y al siguiente día, los medios de información masiva del mundo entero, publicaban la primicia en primera plana.

Al fin pudo conocerse la verdad sobre el misterioso planeta. Y esta era muy diferente a la mostrada por LA EMPRESA. Y lo más importante: Se pudo saber la real motivación, para que los terrícolas quisieran visitar con tanto afán, aquel  "desértico planeta".                            

                                    
. 


     
TOMAS CASTRO PEREZ,  Autor, miembro fundador Grupo Literario El Edén. Barranquilla Colombia

LA VISITA

La expectativa aumentada a cada segundo. Todos los monitores mostraban la misma imagen. Este momento, igual que el despegue, son los más dramáticos en cada vuelo, se tiene la certeza que si algo ocurrirá, será más factible en esas dos oportunidades.

Extrañamente, solo se escuchaban los sonidos de las computadoras. Ni una sola voz humana. Todos los ojos tenían un mismo destino: Las diferentes pantallas que cubrían las paredes del espacioso y alargado salón. El objeto seguido por las cámaras cada vez se acercaba más.

El Centro Espacial Caribe, ubicado en la punta norte de la ciudad de Barranquilla, al lado de la ciénaga de Mallorquín, operaba a su máxima capacidad. Inmensos radares colocados en filas, seguían la trayectoria de la nave. Los satélites interconectados con poderosas antenas receptoras y repetidoras enviaban y recibían información a cada segundo, mediante largas series de códigos, números y letras, que descifraban las computadoras personales de cada especialista.

Esta misión tuvo una connotación especial, respecto a vuelos anteriores: Se trataba del primero tripulado, que viajaría durante más de veinte años, por las inmensidades del espacio interestelar. Objetivo: La visita a una galaxia desconocida. A diferencia con otras, no se tenía un destino definido. Era algo parecido a las sondas espaciales enviadas años atras para exploración. Además, en el fondo, no se tenía mucha confianza sobre el éxito de la misma.

Inicialmente, se trató de hacer el lanzamiento en forma secreta, pero hablar o pensar en secreto en pleno año dos mil doscientos, era prácticamente un sueño. La importancia histórica de este vuelo, produjo un cambio sustancial en la escogencia de la tripulación, lo cual siempre era decidido por el Centro Espacial Caribe. Esta vez intervino el mismo presidente de a República, quien manifestó: " Ante magno acontecimiento, la tripulación debe ser más numerosa y democratizar su escogencia".

Ante esta declaración y aludiendo el derecho Constitucional a la igualdad de oportunidades, se presento un tsunami de propuestas y candidatos, tanto del sector privado, como publico. Lo que hizo necesario crear un comité gubernamental, quien en definitiva, se encargó de escoger la tripulación, en numero de diez, sin dar sus nombres para evitar se tomara esto como nota publicitaria.

El diseño de la nave, consistía en la forma de un poliedro de ocho lados, que igual podía transformarse en un triangulo equilatero, según lo requirieran las circunstancias del vuelo.

Una vez la nave abandonó nuestra galaxia, las comunicaciones se redujeron. Se lograban cada dos días. Luego fueron lapsos más largos y al final prácticamente desaparecieron. Sin embargo, la nave enviaba información permanente sobre los lugares que recorría, indicando; si había o no gravedad, temperatura, fotografías sobre los diferentes planetas que encontraba a su paso. Se obviaban las estrellas, con las cuales se mantenía respetable distancia, por temor a que el calor y los fuertes haces de luz, ocasionaran daños irreparables a los sensibles lentes de las cámaras y demás instrumentos y posiblemente a los materiales de la nave misma.

Las fotografías de alta resolución, mostraban planetas de toda clase: Unos desérticos y llenos de cráteres como la luna, otros totalmente blancos, eran de hielo. Otros eran inmensos bosques muy verdes. Algunos se veían azules, rodeados de agua por todas partes, muy parecidos a nuestro planeta. Otros eran planetas de fuego, sus imágenes infringían terror, volcanes que lanzaban llamas y lava. Los instrumentos de nuestra nave, indicaban que su atmósfera era venenosa.

El recibo de unas fotografías, causó gran revuelo, se convirtieron en un enigma . Mostraban figuras parecidas a los humanos. Lucían especies de faldas cortas, blusas de vivos colores.Pero no se precisaban los rostros-decían- debido a la gran distancia.

Se ordenó a la tripulación quedarse un mayor tiempo en ese sitio a fin de realizar una inspección rigurosa y minuciosa de tan sorprendente planeta. Las fotografías indicaban también que dicho planeta contaba con abundantes bosques y agua. Su gran parecido a la tierra aumentaba el interés por el mismo.

Posteriormente otro acontecimiento, alarmó inicialmente a los científicos. No solo del Centro Espacial Caribe, sino del mundo. - después se fueron acostumbrando-. Ahora la información llegaba anualmente y las imágenes se hacían repetitivas . Los últimos informes decían, que al parecer ese planeta se encontraba en otra galaxia, años luz del nuestro, que la distancia era enorme y se habían registrado percances técnicos en la nave y los instrumentos.

Los años fueron pasando y de igual manera el interés del publico en la mencionada misión. Ya nadie se acordaba de eso. Otro informe terminó por congelar el poco entusiasmo que aún restaba en algunos científicos del Centro Caribe. Fechado dos años atrás, decía que la nave presentaba daños graves.Algunos motores no funcionaban correctamente y las cámaras habían salido de circulación.

La nave. Orgullo de nuestra tecnología. Estaba varada en el peor de los planetas encontrados. Donde había una pobreza extrema, obligando a la tripulación a organizar turnos de vigilancia, a fin de contener los ataques de los nativos, quienes incursionaban armados de martillos para despedazarla y venderla como chatarra.

Seis años después del ultimo informe que nos relataba tan deprimentes noticias, llegó el tan esperado anuncio: Nuestros astronautas seguian vivos - acá se temía por sus vidas. Se pensaba que la nave se había perdido para siempre en aquellos ignotos lugares-.
Las noticias eran reconfortantes. Todos se encontraban bien:  lograron reparar los motores, no así las cámaras y algunos instrumentos. Nos daban las buenas que venían  de regreso y calculando manualmente, porque la mayoría de las computadoras se convirtieron en trastos inservibles, muchas de las cuales  votaron para disminuir peso y ganar espacio, en aquellas circunstancias -según ellos- eran factores importantes y vitales para la tripulación.

Elaborando cálculos de distancias, vectores, cuadratura del circulo, perihelios, afelios, raíces, senos, cosenos, tangentes, cotangentes. Todo ese vocabulario matemático científico, y lo más admirable: Hecho a mano y por Colombianos. Según estos cálculos estarían aterrizando en casa a las catorce horas, veinticinco minutos, diez segundos, del día veinte de julio.

Se revivió el entusiasmo mundial por el regreso tan esperado. Todo el país se vistió de gala, no se hablaba de otra cosa.

En los monitores, la imagen cada vez se hacia más grande. La nave había penetrado en nuestra atmósfera, parecía un meteoro de fuego. Por unos minutos se perdió toda comunicación. Después de esos angustiosos minutos que parecieron eternos, la nave reapareció, sin llamas. Unos paracaídas frenaban el descenso vertiginoso. Luego se encendieron unos pequeños cohetes, que prácticamente detuvieron la nave, la cual se poso suavemente en el inmenso prado. Se abrió la puerta de la nave y ¡ Sorpresa!: Unas elegantes chicas con vestidos y collares hawaianos, llevando de la mano preciosos niños, con graciosa sonrisa, exclamaron casi a coro: "¡Aloha!"

Se ordenó una rigurosa investigación. Se encargó de la misma a la Corte Intergalactica Internacional--nadie creía en esta justicia de opereta nuestra-- Un juez de apellido Garzón, dirigió  la investigación. El mundo entero, quería conocer quienes eran esas mentes cuya perversidad tan refinada y singular, fueron capaces de idear y ejecutar semejante fraude.

La investigación descubrió lo siguiente, con relación a la tripulación:Dos eran técnicos electrónicos, Dos ex-presidentes de la república. Cuatro ex-congresistas y dos "importantes" contratistas de apellido "Nole".




     

TOMAS CASTRO PEREZ,  Autor, miembro fundador Grupo Literario El Edén. Barranquilla Colombia