Si la poesía, como la filosofía,
no nos dan fuerza para luchar
y vivir, entonces, no es más
que vana palabrería.
( ALCÓN)
La mar procelosa,
la noche en tinieblas,
los vientos azotan
mi barca al pasar.
Con pulso seguro
conduzco esa nave,
imagen del hombre
en su arduo bregar
¡ Qué importa la noche,
qué importan los vientos,
qué importa la roca
que impide cruzar!
si el hombre es la cumbre,
conciencia del cosmos
y no hay fuerza alguna
que ataje su andar.
Alberto Contreras Mercado, autor, miembro fundador Grupo Literario El Edén, Barranquilla, Colombia. Este poema fue publicado en la revista poemario N° 11, Noviembre 2015.
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